jueves, 6 de diciembre de 2012

De monopolios y oligopolios

Es evidente que los monopolios y los oligopolios, amparados a contratos o leyes tuteladas por el Estado, son fuente de encarecimiento de algunos servicios o bienes de consumo para los ciudadanos de este país.
De nuevo en la palestra, la empresa Riteve aspira a elevar el precio de la inspección vehicular en un 157%, lo que transforma el pago de un automóvil particular de 9.930 colones a 25.530 colones, y el de una motocicleta de 6.541 a 16.810 colones.
Aunque el artículo 29 de la nueva Ley de Tránsito da esta potestad a la ARESEP; con la firma precipitada del contrato entre el Consejo de Transporte Público y la empresa, hay que estudiar con claridad las cláusulas contractuales al respecto, para verificar esas potestades.
La desproporcionada petición de aumento despierta gran preocupación en la ciudadanía y en nuestra fracción parlamentaria, pues el argumento que desde el año 2004 no se actualizan las tarifas, no es de peso suficiente, ya que también es cierto que durante los últimos 6 años, el parque de vehículos a inspeccionar ha subido en más de 400 mil unidades, sin que hayamos observado la apertura de nuevos centros de inspeción a lo largo del país. Imaginemos entonces el crecimiento en los ingresos de dicha empresa con los costos fijos casi invariables en el tiempo.
Gracias a la intervención de nuestro partido, y la ayuda de otras fuerzas, se logró romper este monopolio en la última Ley de Tránsito, aunque la competencia se llegue a concretar dentro de 9 años y medio.

Por otro lado, está el tema del precio de los medicamentos, controlados por droguerías importadoras privilegiadas por una Ley General de Salud obsoleta y regulatoria, que prohíbe la importación de medicinas que no se realice a través de tales entes privados. Una vez más un Estado que tutela y protege oligopolios empresariales, con oscuros intereses económicos. La libre importación paralela de medicamentos certificados por la FDA( oficina de drogas y medicamentos de los Estados Unidos) o por la EMEA ( de la Unión Europea) por parte de cualquier empresa, es la solución que el Movimiento Libertario ha expuesto en su plataforma de gobierno, como alternativa real para la reducción competiva del precio de las medicinas.
Esta es la única propuesta seria para abaratarlas, pues introducir controles y regulaciones de precios, conlleva a un desabastecimiento lógico de las mismas. Cuando un gobierno se mete a regular márgenes máximos y mínimos de ganacia, se desincentiva la actividad económica, y aparece la sombra de la escasez. El mejor ejemplo se vive en aquellos países socialistas , con economía de planificación centralizada, donde las carencias de alimentos y servicios básicos son cada vez más evidentes.
Estos dos ejemplos claros, de actividades donde la competencia ha sido imposible, son la mejor muestra de cómo el mismo Estado, en lugar de proteger a sus administrados, los introduce en un mercado cautivo de precios, expuestos a la voracidad empresarial dictatorial de unos pocos apadrinados, con nexos poderosos entre el sector político y el  sector económico de nuestro país.

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